Algo de mí.
“Las gigantes olas rompían contra las rocas, el cielo se iluminaba en un escandaloso trueno, y tu llanto: Él con su espléndida simpleza, no era más que música para mis oídos.”
“Las gigantes olas rompían contra las rocas, el cielo se iluminaba en un escandaloso trueno, y tu llanto: Él con su espléndida simpleza, no era más que música para mis oídos.”